lunes, 2 de marzo de 2009

La belleza de no me olvides


Cuando los hobbits entraron en casa de Tom Bombadil se describe a su mujer Baya de oro de la siguiente forma:

"En el extremo opuesto de la habitación, mirando a la puerta de entrada, estaba sentada una mujer. Los cabellos rubios le caían en largas ondas sobre los hombros; llevaba una túnica verde, verde como las cañas jóvenes, salpicada con cuentas de plata como gotas de rocío, y el cinturón era de oro, labrado como una cadena de azucenas y adornado con ojos de no me olvides, azules y claros. A sus pies, en vasijas de cerámica, de color pardo y verde, flotaban unos lirios de agua, de modo que la mujer parecía entronizada en medio de un estanque."

La flor no me olvides tiene su propia historia, y si es tan bella no podría ser de otra forma su leyenda.

Cuando Dios creó el mundo, dio nombre y color a todas las flores.
Y sucedió que una florecita pequeña le suplicó repetidamente con voz temblorosa:
-iNo me olvides! ¡No me olvides!
Como su voz era tan fina, Dios no la oia. Por fin, cuando el Creador hubo terminado su tarea, pudo escuchar aquella vocecilla y se volvió hacia la planta. Mas todos los nombres estaban ya dados. La plantita no cesaba de llorar y el Señor la consoló así:
-No tengo nombre para ti, pero te llamarás "Nomeolvides". Y por colores te daré el azul del cielo y el rojo de la sangre. Consolarás a los vivos y acompañarás a los muertos.
Así nació el "nomeolvides" , pequeña florecilla de color azul y rojo.


1 comentario:

Anónimo dijo...

hola mi amor:

no tengo mucho que decirte que no sepas, bueno no tengo más nubes de dulce,sólo decirte que no te extreses y disfruta y aprende en el nuevo curre